Integrar modelos generativos en una operación no consiste en añadir un prompt a una tarea manual. Requiere diseñar un circuito completo.
En proyectos de automatización aplicada solemos separar cuatro capas:
- Entrada estructurada y contexto relevante.
- Motor de clasificación o generación.
- Reglas de negocio y validaciones.
- Registro de decisiones y revisión humana cuando hace falta.
Ese enfoque reduce riesgo, mejora la confianza del equipo y evita convertir la IA en una caja negra difícil de mantener.